Mi historia en números

o un diario personal

por si quieres saber un poco más sobre cómo he llegado hasta aquí

2024

Un año de sueños cumplidos y nuevas metas.

Este año ha sido un regalo para mi vocación como traductora literaria. A principios de 2024, corregí un libro precioso (puedes verlo en libros corregidos), y a mitad de año viví uno de los momentos más emocionantes de mi carrera: recibir los ejemplares justificativos de mi primer libro traducido (echa un vistazo a libros traducidos). ¡Qué sensación tan especial tener entre las manos algo en lo que has trabajado tanto! Pero lo mejor llegó al final del año: me encargaron traducir el libro de mis sueños, ese que fue el corazón de mi TFM. Trabajar en él es un reto que me ilusiona enormemente y podré compartirlo en septiembre de 2025.

Además, he tenido la suerte de participar en dos programas de mentorías, primero con ACEtt, de la mano de María Teresa Gallego, y después con Asetrad, junto a Alicia Martorell. Gracias a ellas, no solo he crecido profesionalmente, sino que también he encontrado nuevas perspectivas para mi carrera.

En lo que respecta a be.lingües, este ha sido un año de grandes avances: hemos trabajado con nuevos clientes, duplicado los proyectos del año anterior y dado forma a ideas que espero implementar en 2025. Mi objetivo sigue siendo el mismo: aportar valor a la profesión y ofrecer las mejores condiciones tanto a nuestros clientes como a los maravillosos colaboradores con los que trabajo.

Y en lo personal… ¡Termino el año con una sorpresa increíble! Me caso. Aunque este no sea un espacio para hablar de bodas, creo firmemente que una persona feliz siempre da lo mejor de sí en todo lo que hace, incluido el trabajo. Así que voy a por el 2025 con ilusión, proyectos y mariposas en el estómago.

2023

Una auténtica montaña rusa de año. Pero qué bien.

Ahora sí, freelance al 100% y con las pilas más que cargadas. Un año de nuevos clientes, de nuevos contactos, de asociarme para seguir creciendo y, sobre todo, el año en el que cumplo mi sueño: TRADUCIR UN LIBRO.

A mediados de año, la Fundación Santillana me da la oportunidad de traducir un ensayo (EN > ES) sobre cómo educar a niños en el mundo digital. Resulta que mis años trabajando en el colegio no han sido en balde. 

Y este encargo me lleva a otro de los más impresionantes hasta el momento: traducir un poemario (AR > ES) de un hombre palestino que tuvo que dejar su tierra en los años veinte para buscar una vida mejor en Honduras. Allí, setenta años después, sus hijos encuentran este poemario, que acaba llegando a mis manos. Qué triste y qué bonito a la vez.

También be.lingües - Language Marketplace crece. Llegan los primeros clientes, los primeros encargos y los que repiten porque han quedado satisfechos. Aunque me gustaría dedicar más tiempo a este proyecto, hago los malabares que puedo con el resto de proyectos de traducción, subtitulación y copy que me encargan mis clientes particulares.

Qué cansancio, pero qué gusto echar la vista atrás y ver que muchas de las cosas que una ha sembrado están ya dando sus frutos.

2022

El año comienza complicado, pero, como hasta un reloj estropeado da la hora bien dos veces al día, un confinamiento me obliga a tener muchas horas para pensar.

Termino mi andadura en el colegio y esas horas para pensar hacen que se me ocurra una idea: voy a montar mi propia empresa de servicios lingüísticos para ayudar a otros freelance a encontrar clientes y viceversa.

¡Nace be.lingües - Language Marketplace!

De forma paralela, continuo con mi especialización y realizo un curso de traducción audiovisual de adaptación de guiones para doblaje y voice-over. 

¡Al final no ha sido un año tan malo! Si es que por algo el 2 siempre ha sido mi número favorito.

2021

Ahora sí, parón total. La pandemia sigue haciendo de las suyas y necesito buscar trabajo fuera de casa. Me surge una oportunidad para dar clases de francés y lengua en un colegio. ¿Profesora yo? ¡Imposible! Pero así es. Me lanzo a la aventura con más ganas que miedo. 

Una de mis alumnas mayores ha decidido que quiere estudiar traducción. ¿No es genial tener la certeza de haber contagiado tu amor por la traducción a otra persona?

Compagino este nuevo trabajo con pequeños proyectos de traducción y colaboraciones como copy que van apareciendo. La verdad es que me gusta la combinación.

2020

Siendo freelance soy feliz. Dedico mi tiempo a lo que más me gusta, la lengua. Así que quiero seguir aprendiendo. 

Me matriculo en un curso de subtitulación para sordos y tengo en el punto de mira muchos otros proyectos.

Nace esta web y con ella un nuevo ciclo en el que espero poder ofrecer a mis clientes servicios lingüísticos de calidad.

Llega la pandemia de la COVID-19, pero eso no me hace parar. Entre otros proyectos, disfruto colaborando con la Escuela de Traductores de Toledo en la revisión de traducciones (AR>ES) de una novela, un poemario y un ensayo sobre el teatro en los Emiratos Árabes.

2019

Disfruto del máster de Traducción Literaria y emprendo mi carrera como freelance.

Aparece en mi vida la redacción de contenidos y el copywriting y poco a poco voy adquiriendo experiencia. Conozco a diferentes clientes que, gracias a la gran variedad de encargos, me permiten continuar formándome a través de la experiencia.

2018

Acabo la carrera todavía más enamorada de lo que la empecé y con un objetivo claro: vivir de la traducción. 

Ya que había encontrado mi vocación, pensé que era un buen momento para seguir formándome en lo que más me gustaba, la traducción literaria. 

2017

Un año la mar de productivo. Vuelvo del Erasmus con más ganas que nunca de seguir aprendiendo. 

Realizo un curso de lector editorial y encuentro en la literatura algo más que un pasatiempo.

También le doy un empujón a la traducción de árabe con un curso de traducción especializada. 

2014

Descubro, casi por casualidad, la traducción. Durante unas jornadas de puertas abiertas de la Universidad Autónoma de Madrid, llega a mis manos un pequeño tríptico con información sobre el grado de TeI. 

Nunca había oído hablar sobre traducción, pero en aquel momento decidí que era a lo que quería dedicar mi vida.